Cuento infantil ideal para promover el valor de la familia.
Cuando la directora del orfanato le dijo a Carlota que una familia la había adoptado, la niña cruzó los dedos y pidió un deseo: "Espero que sea la mejor familia del mundo". Esa noche Carlota no pudo dormir y se dedicó a imaginar cómo sería la familia perfecta: ¿una familia de pasteleros, una de piratas, o mejor una de astronautas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario